Los usuarios p2p compran más música.

Es algo que leo en boingboing en relación a un estudio realizado en Canadá, y que refleja el caso de muchas personas que conozco (yo mismo incluido.) Recuerdo allá por el año 2000 cuando bajé mi primera canción de Napster, “Hurricane” de Bob Dylan, que ocupaba unos 7 Mb y tardó unas 14 horas en descargarse (¡viva la banda ancha!) El caso es que en aquella época tendría un par de CD´s de Dylan, y fue a partir de esas primeras descargas cuando empecé a comprarme más discos (de Dylan y otros artistas que me bajaba.) Tanto es así que en la actualidad tengo unos 20 discos originales de Dylan y he asistido ya a cuatro conciertos suyos. Sin embargo, de otros artistas que me bajé no tengo ahora ningún disco, ya que tras las descargas no me llamaron la atención lo más mínimo. Con esto quiero decir que las descargas p2p en mi caso, y al parecer en el de muchos otros, sirven para comprobar si un disco te gusta y, si efectivamente es así, comprarlo. Muchos de nosotros no nos podemos permitir comprar discos de nuevos artistas sin saber realmente si nos gustarán o no, reduciendo de esta manera ese riesgo.
De todas maneras, también hay mucha gente que no termina comprando el disco después de haberlo descargado pero, ¿es esto realmente malo para los artistas? Estamos hablando de gente que seguramente no se habría comprado el disco y que, habiéndolo escuchado, puede plantearse ir al concierto de un grupo que de otra manera no hubiera conocido. ¿Estamos yendo a un modelo de negocio en el que los discos serán repartidos gratuitamente para que la gente asista a los conciertos? ¿Serán los conciertos y el merchandising las principales fuentes de ingreso de la industria? El futuro es muy incierto. Yo creo que nos dirigimos hacia un panorama en el que va a haber múltiples formas de hacer negocio con todo esto, no solamente aquella antigua manera en la que casi siempre el principal perjudicado era el consumidor.

